Este compuesto está formado por hidróxido potásico (KOH), aceite (girasol, oliva, etc) y agua. El proceso químico por el cual el álcali (potasa) reacciona con agua y las grasas (aceite) se llama saponificación, y es el que da lugar al jabón potásico que podemos aplicar en nuestros cultivos. Dicho jabón potásico podemos comprarlo ya elaborado, o bien fabricarlo nosotros mismos.

El jabón potásico utilizado como insecticida es muy eficiente para eliminar pulgón, mosca blanca y cochinillas. Tratamiento ecológico a base de Solución potásica al 40%, fabricado mediante saponificación con aceites vegetales, apto para todo tipo de frutales, cítricos, hortícolas, plantas ornamentales, tanto en invernadero como al aire libre en agricultura ecológico o convencional.

Propiedades del Jabón Potásico

El Jabón Potásico, es un jabón líquido o pastoso que se disuelve fácilmente en agua. El tratamiento de plantas con este producto es totalmente natural y no tóxico para las mismas. 

Una de sus propiedades principales es que no existe posibilidad de intoxicación ni para las personas que lo aplican, ni para los seres que puedan comer cualquier fruta, hortaliza o planta tratada,. No daña el fruto, y respeta la fauna útil (abejas, mariquitas, mariposas, …) sin posibilidad de intoxicación. Además no produce residuo alguno, ni ningún cambio en el aspecto ni en la forma de los frutos.

Las plantas, hortalizas o frutas tratadas con este producto no tienen consecuencias tóxicas aunque sean consumidas inmediatamente después del tratamiento. Este producto no influye negativamente en el suelo, aire y aguas subterráneas.

Tampoco afecta a las plantas y animales cercanos. No daña el medio ambiente y se descompone rápidamente por la acción del agua y el sol.

Ejerce su función de una forma mecánica; destruyendo la capa protectora de los insectos. No por vía de ingestión como la mayoría de los insecticidas químicos comerciales.

Dosificación y modo de empleo:

  • Agitar suavemente antes de usar.
  • Diluir en agua: 1-2%
  • Aplicar por vía foliar, mediante pulverización, para permitir una óptima distribución del producto y un correcto mojado del cultivo.
  • Aplicar en horas de menor insolación.
  • Se aconseja no aplicar directamente sobre la flor.

Debido a la mayor frecuencia y extensión de las plagas, la primavera es un momento del año excelente para su aplicación. Pulverizaremos sobre la planta a conciencia, mojándola completamente y poniendo mucha atención en el envés de las hojas.

Hoja atacada por una plaga de pulgón

Es ahí donde suelen producirse los mayores ataques, y todo porque pueden pasar desapercibidos fácilmente. Se recomienda hacer pulverizaciones sobre las plantas una o dos veces por semana.