El calzado es un accesorio indispensable no sólo para facilitar la movilidad, sino también por las exigencias de la moda, pero a tenor de los últimos estudios, es bueno dejar el calzado en la puerta de casa. Al parecer, esta costumbre tan habitual en muchos hogares orientales, principalmente Japón, realmente tiene razón de ser.

¿Por qué es mejor quitarse los zapatos en casa?

Bacterias.

Una primera razón para dejar los zapatos fuera de casa es la presencia de bacterias, que nos arriesgamos a meter en casa. Según un estudio realizado por Charles Gerba de la Universidad de Arizona, que afirma y demuestra que cualquier zapato, y no solo la suela, sino todo el calzado, tras dos semanas de uso continuado y normal en la calle, acumula mas de 420.000 bacterias, entre ellas el 27% es la escherichia coli que puede causar infecciones graves, pero también hay presencia de la klebsiella pneumoniae, responsable de las principales enfermedades pulmonares, y la serratia ficaria, que puede causar importantes enfermedades oculares.

Recordemos que la peligrosa E. coli , habita en los intestinos humanos y animales, y podría llegar a nosotros debido al exceso de contacto con suelos de cuartos de baño de casa y de la calle y otros locales públicos. Es la causante de diarreas muy severas, además de que podría propiciar la aparición de otro tipo de enfermedades de diversos grados de gravedad.

Pesticidas.

Los herbicidas y pesticidas usados en cualquier jardín de tu localidad también te los puedes llevar a tu casa en los zapatos, exponiéndonos a riesgos para tu salud. Aunque sea en bajas concentraciones, metales pesados como el plomo, pueden permanecer en tu casa durante mucho tiempo o de forma permanente.

Suciedad.

También es bastante lógico pensar que no dejar fuera de la casa los zapatos con los que has estado caminando todo el día puede aumentar la cantidad de suciedad en la casa, dejándola poco a poco en suelos y alfombras, por lo que limpiaremos más y usaremos más productos de limpieza. Además, las pequeñas piedras que podemos tener en las suelas pueden provocar ralladuras en el parquet y en las baldosas, favoreciendo también un mayor desgaste de las alfombras.

Así que, aunque no siempre sean los zapatos los causantes, está claro que pueden ser un foco peligroso, por lo que, mientras no estén en uso, mejor tenerlos alejados del hogar, especialmente dormitorios, cocinas y salones.